domingo, 20 de junio de 2010

Mi cráneo con un disparo

Ella mientras se pinta las uñas de negro espera que él y yo nos matemos
Por ello me disecciono los pulmones para sacarme de dentro la partitura
de mi canción de amor escrita en clave de Sangre
Y respira a base de mi tiempo perdido y de cero posibilidades de victoria
Además que parece desconocer que con una cruz y con clavos no se expresa adecuadamente el deseo
Y aunque lo finja sé que para ella solo soy un craneo con un disparo en la frente
Y sí, ella quiere mi muerte y así lo hago pues la mejor forma de inmolarme es respirando
Supongo que si Dios no me dio ojos azules sería para que viese el mundo lo más oscuro posible
Mi locura llegó a tal punto que dudo si apareces en mis sueños o en mis pesadillas
Y sé que para él soy su principal enemigo y necesita verme con una soga al cuello
Y me aburre, me excita y disfruto sabiendo que un día perderá al igual que yo
perdí todo lo que le parece bello
Todavía no me ha señalado el fuego donde ahogarme y parar las convulsiones y taquicardias de mi
gris corazón
Aún así permíteme dejar en duda en que cuando me acerque a su carótida será
para moderla o para besarla
o para perder la razón.

Dos de pocas verdades

Su boca dibujada a brocha gruesa y sombras burdeas
Más diosa del sexo que cien Venus o mil Ateneas
Escasa de pecho y con perfectas caderas
El placer de felación, tras quitarme la correa
Y gime como gata de labios pintados de pena
Mi carne su elección entre una centena
Arrancar su virginal y a la vez húmedo secreto
Entre tal Edén la única preocupación es el gameto
Ella el ácido limón, yo la amarga canela
Sus labios, pintados para que el corazón me duela
Yo era el león, pero ella acabó eligiendo la gacela
Y ella repetía todas las noches en voz baja y con cautela:
"Acércate, desnúdame y viólame, para que todo desaparezca"
Seguían erecciones y dejaba su carmin en mi boca formando acuarelas
Y la amaba,más que a nada, cuando la besaba en el parque Saint Anna
Perdón por no agitar mi mano, antes de que saliese el tren
mientras tú llorabas al otro lado de la ventana
Lo siento porque la polución de mi alma no te deje agarrar mi mano mañana
Pero de los siete pecados capitales, para mi tú eres la octava
Así me convertí en el protagonista que todo pierde y nada gana

La otra...
Su boca dibujada a brocha gruesa y perfectas sombras burdeas
La única que sus besos serían mis mejores panaceas
Sus ojos el lugar donde mi corazón naufraga torpemente
El supremo ente que me ofreció la vida con un accidente
Y si mis palabras no se limitasen con la finalidad de ser un estratega
Tal vez así sería aún más obvio para todos que tu sonrisa labial
es la única que me ciega
Y sé que está bien sufrir de vez en cuando pues no viene mal
Pero es injusto sentirse como el gorrión
Que acaba falleciendo de depresión
Cuando pierde su pareja para toda la eternidad
Y que por bocas de otros, o recreandola en su mente
se imagina lo que es la felicidad

Mi corazón hace ya tiempo que comenzó a latir un poco mal
Pero eso no te importa y no crees, a pesar de que te jure
que mi amor hacia ti, no se basa en atracción sexual
Solo deseo que más tiempo que una estación perdure
Durante décadas y décadas con la misma persona tu sonrisa labial
Y entre morir de amor y morir solo, escogí morir de amor
Corría el peligro de fijarme y mirarte y entonces perder el control

Y entonces ahora es cuando me doy cuenta
de que mi vida se limita a escribir poesía
De respirar día a día esta pena tan poco suculenta
De ser decadente y tener como amiga, la dañina cobardía

Cenizas del verano

Incluso entre las cenizas del verano nuestros corazones han dejado de arder
Estuvo bien mientras duró, que te suicidaste no fué para nada lo mejor
Tal vez lo peor fue escapar de la muerte
Y encontrarnos otro puto amor tampoco fue suerte
Tus labios ya no son tan sensuales
Como canon de belleza perpetuo de la historia sus anales
Solo lo son los reflejos de ellos en las cenizas de aquél verano
Me rompí la voz por gritar tu nombre
Pero ya no quiero más escucharlo
Lo asqueo como tus palabras de despedida en aquella carta sin sobre
Dejamos por un momento de ser nosotros mismos,
pero yo si volví en sí
cuando me di cuenta de que tu nombre ya no estaba en las cenizas de
aquel verano
Y tu esencia que le vendiste al Demonio el ya se ha encargado de
entregarsela a otras rosas que sin miramientos busco en las tinieblas
Y ese es el único destino que tengo
Y mi única lucha
La única que no pienso perder
La vida más allá de las cenizas de aquél verano
Y solo soy sincero si te digo que ni te odio ni te amo
Que ya no eres la que fuiste
Mucho más allá de las cenizas de aquél verano
Y no deseo en absoluto volver a agarrar tu mano
Ni más allá de eclipses ni en aburridas tardes de domingos
Ni tu orgasmo será el mismo,
Ni tu aroma, ni el destino
Ni siquiera las promesas a la orillas cubiertas de cenizas
de aquél verano

Solo busco tu resurreción en otras, la rosa adecuada,
la depresión delicada
Una zorra mimada que me despierte de esas cenizas de aquél verano
Olvídate ya de mi, de cuando mi mano agarró tu mano
De las veces que te decía te amo
Pues ya solo es eso, cenizas de aquél verano

Una para asfixiarme y otra para sujetar nuestra foto

No sé el por que llegaste a hacerlo.
Como alguien en la flor de la vida pudo llegar a matarse. Eras tan maravillosa que
te repetía todos los días que si volviese a nacer y fuese mujer querría haber sido
como tú. Pero quien diria que una noche de primavera acabarías con todo, con tu vida,
con tu luz.
Si he de ser sincero, no recuerdo con exactitud cuando comenzó todo.Cuando tu corazón
dejó de latir, cuando ya no te apetecía pintarte los labios, cuando dejaste de escuchar
canciones tristes o ni siquiera cuando vaciaste por completo tu corazón.
Sin embargo si me acuerdo tu falta de pasión por las cosas, tus silencios incómodos,
como empezaste a degradarte pasando de lo más puro a todo aquello que siempre he odiado
en las mujeres. Pasaste de una sonrisa tímida y dulce a una tentadora y agresiva.
Y la verdad, no sé como pudiste, eras tan débil, tan inofensiva, tan estúpida y tan
cariñosa, y te acabaste muriendo. La verdad, insistiré en que te suicidaste por mi culpa,
diría que fué a partir de ese día en que me corté las venas y derramé mi sangre e tu boca
para transmitirte como sabía mi pena. Pero tú la entendías a la perfección.
Sabías cuanto te amaba, la de heridas que me hacía solo por ti, la de lágrimas que escondía
por aparentar que no necesitaba nada, lo que anhelo y anhelaba tu capricho sexual.
Pero un día acabaste con todo y bebiste de un vino envenenado justamente en el sitio donde
nos conocimos...
Y en cuanto vi tu figura, yo me desplomé y me cuestioné que iba a ser de mi existencia.
Desde entonces solo espero morirme un día no lejano para no tener que aguantar tanto tiempo
sin ti. Y sé que no te gusta ésto, así que discúlpame, pero, no hay día en que no vaya
decidido a la cocina a coger un cuchillo y colocar su filo en mi corazón y, simplemente
no lo aprieto contra mi pecho no por cobardía, sino porque así en la absoluta y absurda
eternidad no podría volverte a abrazar. Y es que te odio y te amo, porque desde aquél
día no puedo ni llorar teniendo depresión y solo le rezo a Cristo para que me de el golpe
de gracia que yo agradecería no por un acto santísimo, sino humano como el de matar a un
pajaro que ya no puede volar. Y es verdad, que lo único que me define como vivo es el hecho
de respirar y eso que varias veces trato de asfixiarme con una mano privandome del aire
y con la otra sujetando una foto en la que aparecíamos juntos.
En esa foto apareceamos bajo un árbol cercano a la carretera en pleno mes de Mayo al atardecer,
tú cuando aún eras preciosa y estabas viva, yo cuando era tu luz y aún no deseaba perecer...

Me mato viviendo

Y los rezos del resto solo son zumbidos molestos
Aunque la muerte sea la única que podrá anesteciarme
Porque te busco en una niebla en la que no estás ni quiero que estés
Un mundo en aparente equilibrio sobre cimientos insostenibles
Y le pregunto a mi vida por qué no se practica un aborto
Porque en mi sangre derramada ya no veo tu nombre
Y si los lamidos de otro
Una vida basada en luchar y perder no me proporciona morbo
Y es que solo siento donde tendría que estar mi corazón un profundo hueco
Y sé que suena a loco
Pero quiero abrirte el vientre y meter en el todo mi odio
Sacarte los ojos y poner en su posición los míos
Quemarte la cara salvo la boca para introducir algo en ella
Saborear cada una de tus tres visceras
Meterte mia guijón solo muerta
Mientras agujas fluyen en tus venas y cucarachas en tus arterias
Me rio de una sonrisa infiel
Mientras me atravieso el pecho con un témpano de hielo
Abriendo paso para poder sacarme el corazón y obligarte a masticarlo
Pero aún no sabes que la Luna solo está formada de falsos embriones
Aunque este es el único respeto que te puedo ofrecer
el que proporciona un porro de sangre

Que lástima que de otras no pueda sacar ese zumo de cereza que tanto me enloquece
No me podrás llamar psicópata cando mis manos amputen tu voz
y tale tu ego con la misma púa con la que me ensarto el pulmón izquierdo tras el
clímax sexual.
Pero no te preocupes, eres la doceava y al igual que las anteriores
no podrás llorar cuando me vaya.
Porque soy el león que lame tu sangre con pena...
Porque simplemente me mato viviendo...

Tu herido mortal

Sin dolor no hay juego...
Es lo que me repites constantemente con tu voz celestial y yo llevandote al infierno
¿Sabes? mereces ser humillada por haber nacido con esa boca
En esta noche que querré olvidar, quiero ser un fascista de tu vida
Cubrirte con todo lo que hay dentro de mí, incluido mi tuétano
Asquearte hasta tal punto de follarte con un cuchillo
Y estás enmarcada en un cuadro de noche oscura como cuervo y luna
roja como tu sangre, emitiendo el mismo gémido de plácer que una
Venus que sufre.


Mi capricho es tu vientre mutilado de rosas,
de espinas que rodean mis recuerdos,
de pétalos marchitados
en tu lengua

Santos pecados

En un parque amanecí, de familiaridad asombrosa
Con aquella sensación en mi boca tan sabrosa
Observando a mi alrededor ví nuestros nombres en aquel muro
Y así decidí en aprovecharme del encanto de ese embrujo


Y con todo tan diluido o el alrededor difuminado, ese aire tan viciado
Y por un momento pensé que volvías al pasado que tiempo atrás habías menospreciado
Y entre cerezas de pasión, en plena flora silvestre
Tú sonriéndome a placer, desnuda en el césped
Y mi corazón bombeaba toda la sangre de la Luna
Una caricia en el pecho, un insulto estimado, una mirada de ternura

El carmín de Carmen

Carmen, lo único que deseo que sea de carmín son tus entrañas
Y aunque no te pueda volver a violar pero, ¿A qué hombre ahora extrañas?
¿No te duelen todas esas rosas bañadas en laca para no olvidar los momentos?
Porque tú eras mi guía, hasta aquél día, que llorando encima mía
Te despediste de mí dejando en el resto de mis días, recuerdos como tormentos
Lo lamento, pero juro que en tu cara escupiría sin clemencia
Y mi siniestra risa delatarán que por tu mente no siento ninguna dolencia
Agarra mi mano de nuevo, te lo suplico
Para ser ahora yo quien te la suelte en pleno vacío de un abismo
Porque me creaste a tu ideal, me enseñaste a gritar
A buscar tu voz en la noche aunque hubiese eclipse lunar
Y cuando estaba contigo, aún no era necesario pagarte por un beso
Aunque ya no soy aquél, aunque seas inconsciente de eso
Porque Carmen, quiero arrancarte el carmín de tus labios a mordiscos
Como cuando lo hacía en aquellas noches en las que escuchábamos del metal
los mejores discos
Porque sigo ansiando aquél desvivir de nuestras noches en vela
Tu boca abierta, tu aliento y tus bragas de seda
Tus distintas caras, nuestros corazones y lo que tu voz era
Y ya pronto será nuestro aniversario del día en que me dejaste sin aliento
Cuando comencé a aborrecer el mundo y tú a estar muerta por dentro

Borrar las heridas como del terciopelo las huellas

Invito a que apriete el gatillo al francotirador que me apunta a la cabeza
La sutileza de alguna hiena me hiera más de lo que me han herido
Dimito de respirar y de las escaleras de esperanza que si suben no bajan
Encajan todas las piezas de puzzle perdidas que simbolizan mi mente
Latente de engaños, mentiras, equivocaciones
Evocaciones de Diosas de Agua que no es precisamente agua lo que sus gargantas tragan
Valga la vaga redundancia, porque si el caos es un huracán
yo estoy en su ojo
Y así si existe un Dios nos tendríamos que preocupar, en que nos perdonase
por las mujeres trisexuales, por las filólogas expertas en lenguas casi exclusivas
para féminas basadas en hablar con burbujas en la boca, que parecen abusivas
Por los abusos sexuales, y por las esclavas sirvientas
con su virginidad en venta
que sirven para comprar absenta,
de la mala, como la calidad de la hembra,
también, por los que para herir escribieron tutoriales
Por la Luna de Miel y el Sol de la mañana
Que rompe contratos matrimoniales
Y por la templanza del maestro que afila su katana
Que dividido el universo en dos, nos sigue odiando y nos rebana
Y se muta y se transmuta, suicidándose por la idea
Que discordia de la más puta la que menos vacila
El enemigo testigo y en sigilo del abucheo
por los valores y la arte hermosa sobre la que encima meo
Y para mi gusto no lloras suficiente
Ni por aquella noche en la funeraria
Y si el dolor existe para apartarnos de lo que nos hiere
Que alguien le diga a mi corazón como puede apartarse de lo recuerdos
que me queman como granada incendiaria
Que lástima de quien le asquea todo y aborrece la vida
Que lástima que no podamos atragantarnos con nuestra propia saliva
De aquél que no entiende las risas de los otros, que a diferencia de ellos no le exita
las mujeres del tamaño de la vidriera central de Notredame el agujero de su orto
No lo soporto, ni lo soportaré, por las heridas bañadas en alcohol
Por los filósofos, por las llamadas en las que solo uno habla y al otro lado
del teléfono la voz que calla, llora y oculta con lamentos su instinto sado
Por el sexo descontrolado, por las putas oficiales y
por aquellas que sin ser del oficio ya realizan trabajos bucales

Porque si el creador me hizo a su imagen y semejanza
Dios es un suicida en potencia
Un imbécil que no sabe equilibrar la balanza
Una absurda majestad que debería ser castigada bajo la peor sentencia
la misma que la mía, la absoluta agonía
Porque si alguien ama a cuatro hombres en menos de un año
Y si, uso amar con su significado ridículo y mal entendido
Que recubran mi lengua de estaño
para que eviten que les salpique de sangre, no por si me hago daño
Cuando intente que mis dientes la desgarre
y así cometer otro más fallido intento de suicidio
Pero claro, incluso ese privilegio no está a mi alcance

Y todo ello por la alerta a la inacción
Que invierte a lo opuesto bíblico
Por once doceavos de mi esperanza
Y por la renegada cima de la olvidada fracción

Simplemente porque soy el hombre que quiere invernar
Y no despertarse jamás