domingo, 25 de abril de 2010

Borrar las heridas como del terciopelo las huellas

Invito a que apriete el gatillo al francotirador que em apunta a la cabeza
La sutileza de alguna hiena me hiera más de lo que me han herido
Dimito de respirar y de las escaleras de esperanza que si suben no bajan
Encajan todas las piezas de puzzle perdidas que simbolizan mi mente
Latente de engaños, mentiras, equivocaciones
Evocaciones de Diosas de Agua que no es precisamente agua lo que sus gargantas tragan
Valga la vaga redundancia, porque si el caos es un huracán
yo estoy en su ojo
Y así si existe un Dios nos tendríamos que preocupar, en que nos perdonase
por las mujeres trisexuales, por las filólogas expertas en lenguas casi exclusivas
para féminas basadas en hablar con burbujas en la boca, que parecen abusivas
Por los abusos sexuales, y por las esclavas sirvientas
con su virginidad en venta
que sirven para comprar absenta,
de la mala, como la calidad de la hembra,
también, por los que para herir escribieron tutoriales
Por la Luna de Miel y el Sol de la mañana
Que rompe contratos matrimoniales
Y por la templanza del maestro que afila su katana
Que dividido el universo en dos, nos sigue odiando y nos rebana
Y se muta y se transmuta, suicidándose por la idea
Que discordia de la más puta la que menos vacila
El enemigo testigo y en sigilo del abucheo
por los valores y la arte hermosa sobre la que encima meo
Y para mi gusto no lloras suficiente
Ni por aquella noche en la funeraria
Y si el dolor existe para apartarnos de lo que nos hiere
Que alguien le diga a mi corazón como puede apartarse de lo recuerdos
que me queman como granada incendiaria
Que lástima de quien le asquea todo y aborrece la vida
Que lástima que no podamos atragantarnos con nuestra propia saliva
De aquél que no entiende las risas de los otros, que a diferencia de ellos no le exita
las mujeres del tamaño de la vidriera central de Notredame el agujero de su orto
No lo soporto, ni lo soportaré, por las heridas bañadas en alcohol
Por los filósofos, por las llamadas en las que solo uno habla y al otro lado
del teléfono la voz que calla, llora y oculta con lamentos su instinto sado
Por el sexo descontrolado, por las putas oficiales y
por aquellas que sin ser del oficio ya realizan trabajos bucales

Porque si el creador me hizo a su imagen y semejanza
Dios es un suicida en potencia
Un imbécil que no sabe equilibrar la balanza
Una absurda majestad que debería ser castigada bajo la peor sentencia
la misma que la mía, la absoluta agonía
Porque si alguien ama a cuatro hombres en menos de un año
Y si, uso amar con su significado ridículo y mal entendido
Que recubran mi lengua de estaño
para que eviten que les salpique de sangre, no por si me hago daño
Cuando intente que mis dientes la desgarre
y así cometer otro más fallido intento de suicidio
Pero claro, incluso ese privilegio no está a mi alcance

Y todo ello por la alerta a la inacción
Que invierte a lo opuesto bíblico
Por once doceavos de mi esperanza
Y por larenegada cima de la olvidada fracción

Simplemente porque soy el hombre que quiere invernar
Y no despertarse jamás

El inverso verso del universo

No es una noche demasiado oscura, pero ya es demasiado tarde
Morfeo acaricia en estos instantes tu cara mientras
yo me fumo un cigarro y recuerdo cuando te la acariciaba yo en la playa
Y llegó la estación en la que nos despedimos
Y te seguiré esperando en el mismo sitio donde me dejaste
Dejando mis manos abiertas, una por si tu vuelves
Otra por si recibo una carta de Dios disculpándose de su alarde
de superación sobre mi por querer que muera mientras mi sueño arde
Y no saber sonreir
no es ningún defecto para alguien que no puede ser feliz
Y me siento como la ninfómana que empieza a asquear el sexo
La utopía, la gilipollez profunda
Erradicar, finalmente, del todo a la hipocresía y a los malos
Es algo que ya, a grandes rasgos, me la zumba
Y es que en teoría yo soy los Rayos de Apolo,
y tú la ninfa supralunar que aparenta dejar mi corazón solo
Y creen como fatal el bacanal de la primavera
Cenizero de almas que congela como hiedra
Y te amaré siempre en el inverso verso del universo

Arrancarme a mi mismo de ti

Acepta, al igual que lo acepto yo, que eres la hiena que se alimenta de mis visceras
Esconde la verdad que dice que mis dientes existen para morder tu yugular
Date cuenta que lo único que quiero es arrancarte de todo y llevarte conmigo a la nada

Por el paso lento del tiempo que disfruta con no hacernos reir
Por la felicidad que ya no siento, porque la propia agonía no es más que herirnos y hacernos sufrir
Por el espíritu que lleva mi muerte o mi pena, por todos mis huesos rotos
Por las bujías que no hacen a mi corazón tonto funcionar bien
Por los cuentos de duendes, de hadas y de putas que le fascinan a Don Quien
Por las malas cosechas y sobre todo por la atracción Sexual
Por las cosas bellas, como fugaces inocencias que aspiran a ser una amapola banal
Por lo malo del mundo y si digo esto entonces es todo
Y como poco maldigo este sucio existir
Por los que no sienten esto, y por quellos que ni sientiéndolo
a ellos mismos se lo permiten decir


Y a dedicatorias reniego, pues me arranco mi máscara de caballero
La alzo a los cielos, incluso me quito el sombrero
Me arrodillo al verlos, entre cementerios a lo lejos
Como si te tirase los tejos, tu alma y la mía
de la misma desgracia, distinto espejo

Y el resto es silencio

Es la fuerza que a ti te hace seguir
adelante y a mi morir
Dame tu mano para que te lleve al infierno
Levanta la tapadera del ataúd de tu corazón,
aparta los gusanos de tu boca
Y vuelve a ser la Puta de Dios
Amén por todas esas cosas que nos joden
Esfumarse es lo que hace la bondad de tus palabras tras decirse
Ya sean querubines o zerafines aquellos que te follen
Éste es el placer que todos desconocen al morirse
Las cuencas de ojos con grietas de humo rojo
La miel más alcohólica que el vino del sino
Tu piel, con una espina de espino la arrasaría
Tus piadosos llantos para no olvidarlos a mi pecho bordaría
Y el payaso que titubea ante la gracia de la tristeza
Infinita y eterna solo para mí, perdón, pero es mi pena
Porque sigo repitiendo su nombre en las noches de primavera
Con la esperanza de que oiga mi voz
Pero mi corazón se niega a la vida basada en el Yo sin ella
Sobre todo, el mayor delito del hombres es nacer
Y siento desfachatez tremenda por las cosas que quisiera y quiero perder
Mi sed solo será consolada tras la vida, incluso
Si al verla pierdo mi conclusión, deduzco
Que seguirá riendo a pesar de la penumbra amarga que luzco
¿Seguir adelante por un motivo de vida absurdo ?
Y soy el culpable de todo, soy de los que cuestionan el motivo de respirar
De los que bendicen el agua que lo hunde, de los que nadie puede más
de un año soportar
De los que maldicen haber conocido a alguna que otra mujer bella
De los que todo le da lástima, que no cree en un Dios, y si existe
es sin duda Ella
Pero, ni en mi vida, ni en cien más llegaré a ser un Santo
Pues por la muerte y el sexo siento demasiada obsesión
Por las voces lejanas que sienten lo mismo y con ellas canto
Por andar sin rumbo, sin destino y en ninguna dirección
Y estás tan muerta como yo...
Muerta por dentro, como no...


Pero gracias, gracias por el dolor con el que vivo, por ella y por mi mente lerda
Por la existencia no deseada, por esta Tierra Santa, Santa Puta Mierda


Y es que escribo cada día relatos o profecías de enamorados salidos de poesías,
de historias que ya tuvieron un final, de mi pasión por la mujer sin desmaquillar,
de amargura pena, decadencia, dolor y angustia, con las que querría matarme y por ella las forjo
Porque justamente ahora, y más que nunca, la ausencia de la existencia de la que considero Dios
no la soporto...

jueves, 8 de abril de 2010

Quedarnos ciegos de mirar las estrellas

Había una vez una chica a la que su novio besaba en la mejilla
Lo hacía siempre así puesto que tenía una manía en su personalidad clavada como astilla
Ella por mucho que lo intentaba no conseguía convertir la manía en serrín
El principal atractivo de ella por lo que todos los hombres la amaban era por sus labios
bañados en carmín
Y él temía más que a nada en la vida que la roja pintura de su boca se borrase
Ella se cuestionaba el por qué de que no la amase siendo él el único que sus labios alcanzase
Él deseaba probar su saliva, la textura de su boca y el sabor de sus labios
Pero su única demostración de amor era regalarle cada mes una barra de pintalabios
Un beso que uniese sus salivas como tormenta que cayese sobre un lago de sangre
La emoción de sus grietas como campanadas en un día gris, esa éra su hambre
Y ella retenía su inocencia de lujuria infantil del que sería su primer beso
Se preguntaba día a día si su novio para no besarla en los labios tendría alguna razón de peso
Así que ella en depresión, pensó que lo correcto era que lo dejasen, como la hoja sepia deja el árbol cuando se seca
Y tras ello el corazón de él se secó como la hoja, como el santo que de sus milagros peca
Sin motivo por el que respirar, subió una colina y en el sauce más alto se ahorcó cerca de un puente
Lloró antes de morir y sus lágrimas al fluir llegaron finalmente a la esperanza de una fuente
En ella, sobre el agua en sangre se hallaban sus últimas palabras "Yo siento lo que nadie siente"

Tal vez...

Y hoy en la consulta del doctor él me dijo:
- Lo siento, pero te tengo que dar una mala noticia.Tienes que operarte del corazón y...
- ¿Y...?
- Puede que mueras en la operación
- ¿Y cuál es la mala noticia?




Y la gente muere aunque no importe eso
El retroceso de una sociedad en la que todos somos el alfil
A partir de marfil creamos nustras palabras vendidas a narcos
Que nos disparan con arcos de flechas como rechazos
de los charcos que pisotea Cupido
Y que vivir a día de hoy si Dios lo desea yo me suicido


Detesto ya,
El suplicio de la mañana que se da la vuelta como tu cuerpo
Y hazme saber como la dopamina de tu corazÓn hacer estallar
Y no hay posibilidad de esconder de otros tu tacto en una urna
Ni arroparte entre rosas oscuras creadas de cielos sin Luna
Guardando tu aliento que se escapa entre mis dedos
La flecha del vector dolor atraviesan mis celos
Es la única verdad,
Que te buscaré más allá de los dominios de la muerte
Como tu corazón buscó la ternura en mi soledad
Cuando las mujeres comenzaron a maquillarse
Fué cuando los hombres empezamos a tener fantasías sexuales
Pero utilizar el amor como esperanza parece ser en valde
El deseo es la decepción de la realidad
La claridad de tus huellas dactilares son las que me privan del coraje


Por mi pena de lucro
Le rezareis a mi sepulcro
Tal vez...

Aquella y la otra también

Él era un estúpido tarántulo
De los que escribían sobre sexo y dolor
Una vez en un pub conoció
A una viuda blanca
Motivo para muchos hombres de masturbación
El tarántulo se enamoró de su sonrisa labial
Y aquella noche tomó diez copas de más
Se lanzó hacia ella y con un aire especial
Ella lo rechazó dándose la vuelta y dejándolo atrás
Pero le ofreció su número de teléfono con carmín en una servilleta
Y él recordando sus tetas, consumió esa noche el escapismo en sus venas
Olvidando sus meses de penas, se esnifó las estrellas
Dejando las juergas de jergas y absenta detrás
Y no olvidaba ni el sonido de sus tacones ni su maquillaje
En aquél burdel donde traficantes le prepararon un brebaje
Que para él simbolizaban del Sena
atravesando Eiffel
Y recordaba sus bucales atractivos y su aroma cercano al esternón
Todos a su alrededor querían follársela, y él se cuestionaba, ¿Y quién no?
Pues cuando la tocaba era más sorprendente que el propio Lázaro
saliendo de su partenón
Y eran las tres y el número de carmín sonó:


"Soy yo otra vez¿que tal estás mi amor?
No me quito de la cabeza una triste canción
Porque creo que en esta vida no hay alivio para mi dolor
Te conocí esta noche y ya caí en depresión
Estoy tomándome una copa esquivando de la decadencia el olor
Es un Bloody Mary con un poco de arsénico, que parece ser mi pasión
Y si no te viene mal, nos veremos en el más allá
Donde sin ningún problema fatal, podamos hacernos el amor"

Cuando la llamada terminó él de su vida dudó
Ella se había suicidado por él, así que finalmente se mató
Y el número de carmín en el cielo sonó otra vez
En la tierra un estúpido tarántulo se había matado
Sin ninguna llamada en el registro de su móvil que lo hubiese llamado
a las tres