domingo, 29 de noviembre de 2009

Filtro de consuelo

Resquebrajándose los fragmentos de sueños de los que nos rodean entre funestos
hongos nucleares de color carmesí, entre una tormenta de ácida lluvia, entre unas nubes
disparadas por meteoritos que impactan en la belleza.
Ahí, en ese preciso lugar es donde alguien que despreció una luz trata de recuperarla
una vez que ya ha dejado de iluminar.

Puede, que, sin ninguna seguridad, tras verte lance parabólicamente el cigarro en llamas sobre
aquel negro lago...


¿Se derretirían mis pecados al tocar de nuevo tu piel? ¿Lloraría el demonio si me concedieses
un último baile? ¿Se fundiría el invierno en la eternidad por encima del verano?

Ya sólo queda el resto de tu pintalabios en el filtro del cigarro, mejorando su sabor,
soñando con morder la esperanza. Solo quedan los que viven de los rezos al ignorante que se
halla en los crucifijos que tienen entre sus manos.
Desconsoladamente las heridas que gotean del cielo se igualan al castigo merecido, o puede que
el apocalipsis no tenga sus propios colores y notas.


Será que todo esto estaba en el reverso que se me olvidó leer cuando comencé este libro...

Y aún así sigue el viciante aire más denso que el cigarro que debería estar apagado entre mis
dedos por la quemada lluvia, siguen los hongos nucleares que derriban con humo los deseos levitados
sobre la angustia, sigue la belleza aniquilada por perdedores enamorados de la Luna que no
consiguen ver en su apogeo.

El panorama del absurdo tonteo se colorea con el asqueroso humo de un cigarro, puede, que
si las cosas siguen así, la colilla al nevar sobre el lago de gasolina haga arder en zafiro
este infierno en que uno observa al otro sin necesidad de saliva de por medio.

Puede, que así sea la única forma en la que podamos arder los dos antes del final...

Y.. ¿Qué mas dá? Si no me importa que arda el infinito con tal de tenerte en frente mía...

La muerte está enamorada de nosotros

Parece que la muerte está enamorada de nosotros dos.
El velo de luto que deja su fragancia en el aire, parece ser el primero
que previene la muerte de la primavera. Ojalá hubiese llegado la mancha
de sangre a salpicar en los andenes antes de que el cuervo buscase entre los
intestinos el menor atisbo de placer por la vida.


Es como la mezcla en el viciado aire entre dos humos tan densos y tan oscuros
que ocultan en el ocaso que una vez existieron. Sin necesidad de batir el vuelo
las burdeas mariposas se dan cuenta de que no pueden llegar a acariciar el
sucio cielo, se lo impide el canto de sirenas escondido en los cristales de nieve,
el frío pasado, cuyas heridas son incapaces de ser borradas ni por la más tibia lluvia.


Una sociedad construida con escombros, una vida fugaz y cruel, una playa difuminada
por gris en la memoria, todo decorado por las más deseadas mentiras.
¿Quién supondría que una sonrisa hiriera tanto?
El eco de lo que una vez fué verdad retumba y quiebra el corazón, creando grietas
que ningún futuro podrá curar. Tanto olvidado en la madrugada, tanto escrito con
labios en la piel desnuda.

Si todo carece de sentido

Permanece aquí por ahora...
O desnuda en mi tumbada mente...o muerta entre rocío de un día numblado...
Trata de escuchar tu orgasmo entre las sábanas de lirios, o como eco en
tu saliva derramada sobre la madrugada...
Esboza el placer con los párpados cerrados y tu boca entreabierta, aunque tú no
te des cuenta de ello, en ese momento las estrellas solo te observarán a ti...

No leas mis ideales poco convenientes, ni critiques el silencio ni la inspiración
de rezarte...Sólo congela esta noche en el tiempo, acaricia el pecado, no te preocupes
por las manchas de vino de tu sujetador desprendido de tu piel...
Ni siquiera que el réquiem de fondo silencie tus gemidos, porque así la noche se volvería mortal...

Tiembla con el nocturno aire ante la idea de perder mi vida, soporta el dolor en tus pechos
aunque los acaricie el espino...
En un fundamento tan vacío como la conversación con el silencio omitida en un monólogo de azufre...
El umbral de lo inapropiado ruega que escribas en mi pecho tu nombre con besos
Bañándote sin ropa entre un montón de cosas desagradables y sin sentido, como flor en
el averno, como tumba en lo eterno, como ambar en lo etéreo...
No te preguntes cual es la disyuntiva entre sexo y muerte, pues mismo desorden impuro
que el flujo de mi droga es, exaltado y esquivo a lo divino terrenal...



No llores con tu decisión, ni entierres los recuerdos antes que yo...
Al menos no antes de que termine la madrugada...
Haz que ésta noche sea el motivo de nuestras vidas...
Proyectando nuestras sombras abrazadas en la pared de terciopelo rojo...
Como único rastro de nosotros en esa habitación oscura...
Puede que esta sea nuestra última noche...

Si todo carece de sentido...¿es necesario que muera la madrugada...?
Al menos píntate los labios con mi sangre...

Petalos que...

Dos sentimientos enlazados tan fuerte como el Sol a la Luna, una fuerte pena
en el corazón de aquellos que te rodean. Cansado de escuchar las dos palabras
más pronunciadas en la historia y con la que la mayoría de las personas hemos
mentido. El vaho de los rayos extinguido en la comisura de la tragedia.
Frágilmente irreconocible en el ápice del tiempo, bañado por una falsa inspiración,
muerto por el irrefutable contacto a camino del Otoño y la Primavera.
Los pétalos marchitados en el cielo, las hojas secas que crujen una vez pisadas,
ambas no son más que la simple belleza desgastada por la vida.
Una cruel situación romántica abastecida de una mera ilusión, buscando la fecha
en el calendario rojo, esperando el día en el que del cielo caigan pétalos,
que al posarse en el suelo como las mariposas, reunan tu rostro perfecto...

Bella...

Eres bella, como procelosa hermosura de la que soy precito
Como flebil cerezo oscuro indescriptible con lo que recito
Como múrice hálito que fondea mis ojos a los tuyos ojizarcos
Como sedeña piel en la que se refleja la tragedia como charcos


Eres bella, como irisado manantial con hermosura de cuarzos
Como dolosa pena ocasionada por anhelar rubra boca y ojos garzos
Como indómita mente funesta por indescrifrable llanto
Como Luna sin Sol pero con perfectos labios de amaranto



Eres bella, como sacra rosa requebrada en el Elíseo huraño
Como beldad que flaga en mente de hombres desde antaño
Como clamor divino de sangre por hacer algo dulcísono
Como sensuales notas tu voz roja con la muerte en unísono

El suicidio del Amor

Pistola cargada con dos balas
Matan la belleza y la vida demasiado baratas
Camisa Rockera y pantalones de pitillo
Adornan mi cuerpo y aprietas el gatillo


El sentimiento que atraviesa mi cabeza es de plata
Fría, reluciente, y grisáceo ámbar que mata
Con un cigarro encedido se estudia la evolución
Una vida malgastada entre ruinas sin perdón


Es discutible el tránsito de la fé en la verdad
Deshecho entre problemas una mínima oportunidad
Sangre limpiada por lluvia tras mi muerte
Una bala malgastada, otra reservada, úsala si eres fuerte


La historia falseada, el suicidio del amor
Culpable la rosa negra convertida en clamor
Demasiados problemas para que se me congele el dedo
Acabo con mi vida, toma, a ti te la cedo

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Los siete cuervos del tacto

Inconsciente lujuria en las mujeres que trato
Un oasis en la Luna de deseo basto
Contra tu sueño no tengo nada personal
Pero es mi apocalipsis en este vacío universal


Un sentimiento que con sus hojas el cielo rasga
Un jadeo mudo, pues la musa es vaga
Dos palabras que no consigo haga lo que haga


Que ardan dos salivas sobre la cama en la madrugada
Maldita belleza por tantos halagada
Una tibia niñez por el invierno arrancada


No errar para evitar perder tus pupilas mi tensión
El petrificado sin sentido por tu preciosa depresión
El fin del reinado de cuervos llegó por suerte
Tu tacto la prueba de que hay más pecados que siete

Sin inspiración

Y el murmullo de la ciudad contamina aún más la pena,
la amargura es sacudida por la infectada mentira,
una mano con retazos púrpura ofrece una ayuda despreciada.
Las lágrimas sólo dejan surcos en una piel de blanca tez,
y parece que es inequívoco el aburrimiento existencial.
El destino es el fin, y al fin y al cabo un círculo cerrado,
una cuerda que nos ata las manos como hipocresía.
Ni para mí ni para ciertos labios la pena corta como debería de cortar...
Es relativa la inspiración...

domingo, 8 de noviembre de 2009

Corbata roja, azul fuego

Una corbata roja y el lodo de la culpa hundiendo mi corazón
La eterna pena enlazada a una sonrisa que no puedo tener
Evitemos la superficie de cadáveres sin necesidad de alguna razón
El mordisco en la uña que salpica sangre por ti es difícil de ver



Irónicamente patético este amor en mi corazón incontenible
Amar, a veces es fácil; olvidar, a veces temible
Llueve tinta sobre nuestros corazones de papel
Dejé la huella de mis labios en tus mejillas sin querer



La arena del sueño, las gotas del tiempo que se acaba
La serenidad indescifrable, un mar de lágrimas en calma
Y el nenúfar de la vida burlándose del recuerdo
La madrugada de noviembre en la que escribe un cuerdo



"Ojalá pudiese reunir tus lágrimas de sangre en una sola hoja,
que impidiese su llegada al suelo, sin que tu llama helase
la ventana desde donde yo miro como brota escarcha de mis
sentimientos por tu azul fuego"

Amor venenoso

Puedo fingir que no pienso en ti,
pero es que sin quererlo me envenenas desde las raíces,
siendo para mi tus besos más letales que la guillotina
A modo de brujeria haces incurables mis cicatrices


Y es que como un adicto siento mono de ti esta noche
Siendo tu dolor mi placer cuando tus labios muerdo
Sentiré el infierno en mis venas cuando tu escote desabroche
Y hasta el final de mis días lamería el veneno de tu cuerpo


Envidio tu caprichosa sutileza para marcar los finales
Y Tu gris mundo me otorga el éxtasis de la calma
Observar tu mentirosa sonrisa es el pecado de los mortales
Y tú sombría melena como cuervos se alimenta de mi alma

Eres mi...

Eres mi deseo, mi súplica, mi veneno, mi pena
Mi esperanza, mi diosa, mi Luna, mi nena
Mi pecado, mi llanto mi cielo, mi amor aterno
Mi lluvia, mi espejo, mi angel negro, mi tormento

Un Sol muerto por cuervos

Como pretendes que la diosa salga de mi cabeza
Si de enamorados de la belleza la ciudad está desierta
En un espíritu tan sincronizado conmigo
Porque tu dolor y el mío son el mismo



Sentir el cálido tacto de tu piel de hielo
Será mi corrupta ambición en el mes de Febrero
Pues te amo con pena más que ellos
Por desgracia en mi corazón hay cuervos negros


Reniegas la fama, más valorada que el dinero
La cúspide son tus labios, el culmen placentero
La llama del luchador va perdiendo su calor
El milagro es que la Luna llegue a amar al Sol


Tus falsas interpretaciones una noche me matarán
La crueldad de ver tus ojos es impacto de huracán
Puede que ya ni tus besos salvasen mi alma
Poco a poco el principal ideal de un poeta se acaba

lunes, 2 de noviembre de 2009

Labios sobre indeleble sangre

Muerto ángel de amor putrefacto
A punto de jurar indelebre pacto
Una gota de mi sangre en tus labios
me parece lo exacto


Escasos pecados se desprenden como muda
Amor sujeto al rosario sostenido por buda
Duele lan risa y el adiós a modo de burla
Que desfallece vivo en esta realidad tan cruda


Escribe en mi corazón una falsa palabra
Para ti las rimas de un poeta son un perro que ladra
Pero para mi el oscuro rojo y el profundo negro son equilibrio
Armonía de maldad y seducción que evita mi suicidio

Una noche cualquiera

En una noche como otra cualquiera, cualquiera de tus lágrimas impediría que derramases
si al menos pensase que soy fuerte, si pudiese soportar tu pena y la mía al mismo tiempo,
en ésta noche cualquiera, cualquiera de tus miradas me llevaría al infierno.

En esta noche cualquiera me pasaría la madrugada buscando a oscuras tu felicidad en un
laberinto de espino, me concederías el deseo de dejarme morir por ti, llenar con mi sangre
la copa en la que bebes, esbozando tus ojos en un inservible trozo de papel donde está
vendida mi alma.

Me paso noches y noches tratando de escribir una poesía que iguale tu belleza, rezándole
a un dios que me ignora, buscando mi apagada luz en tu oscuridad, pero aún así me odio
tanto por amarte, por vivir con una pesadilla como vida, como deseo un sueño inalcazable,
como final una muerte enraizada a ti.


Me ahogo en este sufrimiento llamado amor, en ésta cárcel llamada soledad que ninguna otra
mujer puede llenar, y no solo me centro en la fuente de deseo que supone tu lencería,
o en las grietas de tus labios bañadas por carmín. Por la eternidad de este instante sé
que cualquier felicidad me vincula a morir por ti. Parece que en esta noche como otra
cualquiera fumo tus lágrimas y detesto fumar, al igual que sigo viviendo y aborrezco vivir.


Cualquier diablo se mataría con ver tu sonrisa y no tenerla, pero mañana por la mañana
ambos despertaremos teniendo el mismo dolor en nuestros corazones, un dolor que no cura
una noche cualquiera, solo la muerte cicatriza a la vida, en una herida que llamamos amor.

Desearía cicatrizar la vida en esta noche cualquiera...

Amando más fuerte que el propio amor

Paga la fianza de la prisión en la que estoy encerrado
Como un barco en la arena, mis sentimientos están varados
No necesitas moneda, solo lo que en tu corazón queda, para aizar la vela
Y aún en estos instantes, aunque parezcas distante
El estúpido valor del amor de las mujeres me parece demasiado importante
Y sigo encarcelado, en la prisión que me suponen tus labios
Parece que estoy acabado, con tal de tenerte no me importa ser de la oscuridad el sicario
Estoy encarcelado por amar más fuerte que el propio amor
Y mi obsesión no es olvidarte tras dejar mi semilla en tu vientre
No conseguiré nada porque en la alcantarilla del pasado dejé mi suerte
Pero te juro que me mato, renazco y combato con tal de tenerte.

Por variar podría matarme y para variar debería matarte

Aspiro la derrota con cada segundo que sigo viviendo
Es absurdo sentir aprecio por un mundo en el que nadie
te está queriendo
La más dura espera será seguida de la última oportunidad,
Recibiendo en mi alma los cortes del pecado en cantidad
Pero derrotado te sigo amando en las llamas del exceso
Utilizo el amor como pistola sin ningún retroceso
Por tus labios, inútil es cualquier esfuerzo
Pues la muralla de prejuicios usas de caparazón
Como directos puñetazos golpean mi corazón
Cuervo y carmín son la perfecta mezcla
Humilde puteado poeta aunque no lo parezca
Llueven heridas en esta cruel vida
Que exista alguien tan bella como tú parece mentira

Cruel, estúpido, torpe y patético

Nadie te ama como lo hago yo
Tan cruel como la muerte que impide el avance de la vida
Me entierras en los prejuicios sin saber que la mitad de lo que sabes de mi es mentira
He acudido a ti porque en su momento estaba perdido
Y odio suplicar mierdas e ir detrás de la gente y a ti te pido
una oportunidad para demostrar que soy
los Rayos de Sol que te pueden iluminar

Cuan escaso, cruel, estúpido, torpe y patético
es sentir amor por una nube de suave y carnosa
piel cubierta de un rojo el cual produce cambios
en el sabor de la saliva deseado por tantos y
conseguida por ninguno


Frágiles cuchillos son tus ojos cuyos cortes son
evitados por el demonio que los vuelve borrosos por
lágrimas. Odio a ese hombre capaz de transformar
el vino en agua, tu felicidad en tristeza,
mi sueño...en pesadilla

Roja Inmundicia

Estoy ardiendo en el interior de tu corazón
Es un lugar oscuro y viciado a la amargura
Pero me mantiene despierto en este deshecho mundo
Es absurdo, pero astuto, lo asumo
Que es esta sangre que queda la que llena mi pena


Tú no puedes escapar de la pasión que siente mi corazón
Cortanto la arteria e inyéctandome en vena la canción de amor
Y eres tan bella como una rosa de cristal
Suave, frágil, amarga y a la vez dulcemente letal
Deseando ver la sombra de tus ojos antes del beso final
No saber que hacer es la inmundicia
Que el amor hacia la mujer de rojo desquicia

Envidia que espera

Me estás fusilando con segundos como balas
La espera fumando un cigarro en la más sucia sala
Las goteras de la habitación paulatinamente apagan el fuego
Con nudillos reventados no sirve de nada golpear el suelo


Que patético es sentir envidia de tu saliva
Pero ella está en contacto con tus labios y eso me vacila
Utilizar las excusas como grilletes para no luchar es de vago
Y sé que escribirte poesía no sirve de nada y aún así lo hago

Falleces con una derrota continua

Nadie sangraría tanto por ti
Como el corazón herido cerrado en mí
Cansado de la derrota continua
Que congela la mirada ambigua


Parezco la acribillada criatura
Masacrada y torturada por tu hermosura
Abasteciendo el morbo popular
Desintegras tu belleza en el cielo nuclear


Tatuado a mi alma de carmín el emblema
Enredaderas que sujetan en la altura tu problema
Los ciegos, al menos, no somos escasos de luces
Pues pesados pecados cargamos en nuestras cruces

domingo, 1 de noviembre de 2009

Fatidical, Critical, Psyquical...Agh!

Soy el perdedor al que miras con ojos de hielo
El que ama a la muerte si cumple su sueño
Villano para todos y comprendido por nadie me muero
El que para su dolor tus labios es el mejor suero
Rockeros con sus almas gemelas trenzadas a sus muñecas
con pulseras de cuero
Amor y muerte en tus ojos combaten en duelo
Mi poesía es pisada por tu talento como el barro
Sin ánimos le escupo a mi amor bizarro
Llueve sobre las burdeas hojas de la primavera
El Big Bang del amor se presencia a tu vera
Ni el humo de sangre alcanza el color de la flor
La amargura de tus pensamientos solo ocasiona dolor
Mi ciega alma ve tu silueta borrosa
Corrupto ideal impide que lea tu prosa
En esta gris vida sé que tú eres mi rosa

Del vino de tus labios estoy sediento

Soy la maldad condensada en un solo sentimiento
Astuto y cruel cuervo de lujuria hambriento
Sujeto a la desdicha pesadez y con ella miento
Del vino permaneciente en tus labios estoy sediento


Soy la rata de las cloacas, el vampiro del amor
El que se alimenta de corazones para curar su dolor
Uso tu mortal belleza como un sedante
Ni el maquillaje oculta las lágrimas de mi amante


Clavo directamente mi mirada sobre tu piel
Tan blanca como la nieve, tan dulce como la miel
Soy absurdo poeta exhausto que desconoce la hiel
Que ni a la tormenta ni a la muerte le teme
Y solo de ti es fiel


Esquivo fingiendo mis verdaderas intenciones
Pues los asuntos de inmundicia solo dejan preocupaciones
Y lo único que sacia mi alma en esta noche sangrienta
Es que el vampiro sea disculpado porque el ángel se arrepienta

Absurdo respirar de palabras

La rosa roja amada que no sabe amar
Ni quebrando el infinito se podría conquistar
Los pétalos la rodean abrazándote bajo el árbol
Imposible de tallar la belleza de los astros en el mármol
Y que llegue la noche en que bebamos vino de la misma copa
Ebrio de amor en la noche de carmín desearía quitarte la ropa
Toda la sangre derramada por los perdedores te parece poca
Por conseguir el Eden del orgasmo poético que brota de tu boca
Me siento esposado a labios con espinas de silicio
Saber que existes y no tenerte cerca me resulta un suplicio
Cógeme de la mano y guíame en el obscuro camino
No te das cuenta que el universo gira entorno a tus ojos cariño
Sálvame del alcance de un rutinario amor universal
Respiro de las palabras que me das y con ello sobrevivo al final

Tiranía exhausta de amor

Te observo con recelo, te sujeto desde la lejanía
Te deseo con despecho, tu corazón mi tiranía
Eres de la noche la dama, del sueño de verano la cama
Mis poesías esquivas, y por la oscuridad del mundo te deslizas
Combate seductor entre celestes ojos nublados contra de tus labios el calor
Morimos por tener la mirada que mata corazones
Y rogamos por el milagro divino que no entiende a razones
Pacto sustituir mi inservible vida por tu amarga pena
Si consigo leve sonrisa entre tus labios coloreados por vena
Ya que la exhausta muerte deseo porque la vida no me llena
Por tus ojos helado, te diré te amo en la última cena...

Petrifica la Luz por favor

Oh cariño, me siento tan solo en el día de hoy...
¿Por qué eres mi felicidad y mi tristeza?
De una forma tan sumamente frágil me estás rompiendo el corazón poco a poco...
Y es que cada vez que me planteo el futuro es más oscuro, y precisamente
no es del tipo de oscuridad que podría ofrecerme tu corazón.
Aquella oscuridad tan brillante y a la vez tan cruel, como es este amor que siento por ti

Mátame ya, lo estoy deseando, con un sutil y a la vez letal beso...
Que como veneno recorra mi garganta y petrifique mis latidos enlazados a tu vida...
Mátame ya, que es muy cruel que alumbres mi vida y desaparezcas en instantes...

Ardiendo en el pecado de tus besos

Es mi placer éste dolor que siento en mi corazón, la pasión de amar cuando todo va mal.
Parece que tu cuerpo está hilado expresamente para que me atraiga como una telaraña.
Seguramente mi deseo es muy distinto al tuyo, pero éste es mi pecado.

Así que muerde mi cuello y deja el carmín y el tacto de tus labios en mi piel,
y enviáme al más allá como lo hacen tus ojos.
Es la tinta que se libera de tu alma la que maldice mi vida.

Y es tu clara piel la que indica el camino seguido por los inmortales.
El espíritu del amor está muerto para ti como lo estaba para mí.
Y es la cadena de la tragedia quien impide que me acerque a la iglesia de tu cuerpo.

El candado que encierra mi paraíso se abre con el lugar donde fluyen tus palabras.
Y crucifícame al caos mientras pueda observar el cosmos en tus labios rojos pasionales
como la sangre que derramaría por tenerte.

Tus suspiros están rompiendo mi corazón en un importante lugar donde nada me importa,
porque estoy ardiendo en unas llamas que nadie excepto tú ha podido encender
Y ahora que arden con fuerza, lo único que desea éste romántico es morir quemado por tu amor...