domingo, 1 de noviembre de 2009

Tiranía exhausta de amor

Te observo con recelo, te sujeto desde la lejanía
Te deseo con despecho, tu corazón mi tiranía
Eres de la noche la dama, del sueño de verano la cama
Mis poesías esquivas, y por la oscuridad del mundo te deslizas
Combate seductor entre celestes ojos nublados contra de tus labios el calor
Morimos por tener la mirada que mata corazones
Y rogamos por el milagro divino que no entiende a razones
Pacto sustituir mi inservible vida por tu amarga pena
Si consigo leve sonrisa entre tus labios coloreados por vena
Ya que la exhausta muerte deseo porque la vida no me llena
Por tus ojos helado, te diré te amo en la última cena...

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