con la humedad de la lluvia de fuera puedo escribirte
en el cristal de la ventana
que comparado conmigo, para el resto el amor no es nada
Fotografías tontas que nada dicen
Enamorados que lo obvio fingen
Y es sueño en decadencía, o disfrazado en carmesí
Que alguien te trajo del cielo para otro
Y yo fantaseo con que lo hizo para mí
Ni mentiras, ni cigarro, ni bebidas ocultan lo evidente
Como los artistas que lloran por sus letras
Esta poesía no la veo suficiente
Lágrimas que se retuercen tornando coronas posadas
como nieve de Verano o plumas blancas entonadas
¿Cómo describo mi deseo de que ningún pañuelo seque lágrimas de tristeza?
Que se predestine todo a un solo texto
O que pérdida y verguenza no sean ningún pretexto
Que arañazos, heridas o el más profundo corte
no duelan si es por ti quien lo soporte
Las quejas rebrotadas como tácticas de ocultación
La pausada doctrina de liberación
Grietas en campos de blancos narcisos afligidos
Cauces de arrepentimiento que no llegan a la orilla de tus oidos
Todo roto en vidas vacías
La crueldad de almas primas
La luz de los nuevos días que no aclarece tu rostro
Como esa ideal obsesión de darle una final a todo
Y engancha la corona de estrella
Dictando las estaciones a tu tutela
Y te contemplaría durante horas
Tormento que me hunde con olas agitadoras
Pero quiero nadar adentro y hundirme en esos dos preciosos Mares de Luna
Arcos de plata en la noche, Rosas trufadas, tu hermosura...
He sido infiel.
Hace 12 años
No hay comentarios:
Publicar un comentario