martes, 19 de enero de 2010

Y sigue lloviendo

¿Qué hay que hacer para no ser merecedor del cielo?
Y ser un lelo amante de tu pelo, partícipe de tu celo
Despedazando la vida en poesías
Transcripciones de lo que mi corazón siente día a día
Pincelar momentos de ruptura con matices grises
Y lo único que separa es el cielo a los astros infelices
Hallá donde las lágrimas caminos en tus mejillas tracen
será donde comience el rumbo de mi sueño
Creo que esto será los inicios de la corrupción de mi hilo poético
Quiero pulir el cúmulo de corazones muertos
Como toma de corriente conectarlo a mi cuerpo
Enrrollar espinas a mis costillas que me adviertan en cada momento
Y seguir con las colonias que rememoran escaleras de aquel verano
Como alambre desgarrado, porque ultimamente ni sangro
Y algunas veces la cuestión de si existió
La alternancia de realidad o ficción
Pero ahora eso ni importa ni conmueve
Aunque como desierto de vida en mi pulsos prevalecen
Y los besos en las mejillas como Eros y Thanatos
La diversión de dopamina que hierve en un santo
Y una fracción de segundo para que puedas contar conmigo
No esperaré el infinito pero será un suplicio
Tu mano que sujeto quema y mi corazón arde
Los diálogos entre agudos y graves
Inmolarse como constelacion o supernova al estrellato
Odiar por amar, amar por amar, y por odio mato
Y en este caso las cruces no marcan ningún tesoro
Miradas muertas en un vacío de platino u oro
Parezco estar al demonio y a dios afiliado
Pero a ambos miento pues el tiempo es mi único aliado



Y sigue lloviendo...

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