El murmullo del tiempo pausible, gracioso y rompedor
que descansa en lo suficiente, y tranformándote en lo sensual
de tu esencia, existencia, presencia...
El amor es una navaja demasiado afilada
un veneno del que nunca me canso de beber,
aunque petrifique a las heridas congeladas
una mágnum rojiza que querría esconder...
Es un cigarro que ofrece un sueño,
que se va como humo, que se transparencia con el olvido,
fusionando a los dos en uno, lo bello y lo deprimido
Me estoy matando por tu amor
incomprensible para todos, imperceptible tu fulgor
que me ciega y me atrapa,
que descorcha la sangre de mi alma y en tu boca acaba
Mátame, con un suspiro, con una caricia pero mátame
Corta la agonía de raíz, como la crueldad mis pulmones
Agujas de magma y píldoras de rabia
Como el sacrificio del halcón que olvidó volar, mátame
Que perforen la autoestima los celestiales aguijones
Todo ardió con el Sol del pasado, hasta la cárcel de sabia
Así, goteando una a una en el iracundo vacío
Apostando y perdiendo, el desafío que desvío
El murmullo del tiempo imparable, triste e impune
que irrumpe en lo eficiente, y tranformándote en lo adúltero
de mi esencia, existencia, presencia...
Tras los disparos, solo pienso en el exilio que me ofrece tu boca...
He sido infiel.
Hace 12 años
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