domingo, 13 de diciembre de 2009

Sombra que refracta suciedad

Como fusión entre la cuchilla y la vida
Se infecta un corte con bilis, puede que o esas argollas
o esa copulación estén más sucias que el polvo

Con radiante mentira que esquivan mis oídos
Con la oxidada pulsera que perdió su sentido


Un cabello que se eleva hacia el universo a modo de
arbusto ardiendo en eterno ciclo lascivo y elíptico


Rasgo con mis uñas la piel fronteriza con lo bello
a un lado musgo, al otro aquello


Aquello, rojo, frágil, dulce, celosamente negro
esquivo, difícil, incomprensible, perfecto cuero
Que difícil es sentir que me muero...

No hay comentarios:

Publicar un comentario